Las madrugadas de Crescencia

Las madrugadas no se hicieron para estar sin compañía. Durante el día o la tarde no se nota tanto. La gente que va por la calle arropa a los solitarios. Pero por las noches, cuando la oscuridad es una boca negra, las madrugadas duelen. Crescencia se llamaba Crescencia por un capricho de su madre que era muy devota de la Virgen. Crescencia estaba sola. Y siempre había estado sola. Ella decía que su soledad se debía a su nombre. Los hombres salían espantados cuando decía su nombre, y no apreciaban su carácter positivo y generoso. Cuando llegaba la noche se miraba en el espejo y veía que tenía los labios redondos, los pechos firmes, los ojos grandes, pero no, nunca había sentido su piel erizarse por las caricias de un hombre. Se pasaba las manos alrededor del ombligo y no había señales de las mariposas de las que hablaban sus amigas. Aprendió a vivir y a ser fuerte sin nadie a su lado. Le habían enseñado que nada era perfecto y ella terminó asumiendo que nació para estar sola y con las mariposas muertas.
Crescencia trabaja en una floristería y cada 14 de febrero preparaba los ramos de los enamorados o de los jóvenes que querían declararse por primera vez. Mientras cortaba los tallos de las flores pensaba a qué sabrían los besos, si serían salados, por esa similitud que había leído de la saliva y el mar. Aquel chico entró buscando una orquídea para su novia. Le rozó la mano cuando le explicaba los años que llevaba con su novia y la intensidad de los momentos que había vivido a su lado. Se le movieron las tripas y sintió cosquillas, mariposas revoloteando. Pasó el resto de la jornada laboral con esa agradable sensación en la boca del estómago. Los clientes siguieron entrando, contando sus sentimientos, y hablando de lo mismo: la felicidad. El amor y la compañía. Lloró de madrugada, cuando más sola se sentía y cuando el aleteo de las mariposas no la dejaron dormir. Odiaba llamarse Crescencia. La pena de esta historia es que hay otras Crescencia en el mundo en las que las madrugadas son un largo infinito.

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